
El patrón de losas y juntas vibra con la vida estudiantil y los mercados. La fotogrametría detecta piezas desgastadas junto a soportales, donde el tránsito se concentra. El SIG vincula tránsitos horarios y eventos, priorizando cambios de piezas, rellenos de juntas y limpieza especializada sin perturbar ceremonias ni terrazas históricas muy concurridas.

En plazas sevillanas, la radiación intensa y el riego estival alteran color y cohesión superficial. Los ortomosaicos registran variaciones sutiles que combinamos con datos térmicos. El análisis propone zonas de sombra, drenajes discretos y texturas antideslizantes compatibles con tradición, reduciendo caídas y polvo, y mejorando confort peatonal durante verbenas y procesiones concurridas.

La humedad prolongada oscurece superficies y favorece biopelículas. Los modelos de superficie revelan microcharcos que perpetúan resbaladicidad. Clasificamos áreas por riesgo y proponemos microcanales, tratamientos respetuosos y sustituciones puntuales. La cartografía respeta trazas históricas, guía mantenimiento estacional y ayuda a peregrinos, repartidores y vecinos a moverse con más seguridad bajo cielos impredecibles.